El pasado noviembre, tuvimos la oportunidad de reunimos con algunos de nuestros clientes y colaboradores, quienes, de una forma u otra, han formado parte de nuestro camino. No lo hicimos para celebrar nada en concreto ni para echar la vista atrás. Simplemente queríamos dedicar un momento a desacelerar un poco y valorar lo que estamos construyendo ahora mismo, juntos. Llamamos al evento «A tu vera», porque así es exactamente como vemos las cosas: estando cerca, estando ahí, codo con codo. Y, sinceramente, lo que lo hizo especial no fue el lugar ni el plan, ¡fue el ambiente!
Todo fluyó con naturalidad. Las conversaciones surgieron de forma espontánea y la gente conectó de manera natural. A lo largo del evento, se compartieron ideas, se unieron diferentes perspectivas y se formaron nuevas conexiones sin forzar nada. Este es el tipo de cosas que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos.
Queremos dar las gracias especialmente a Pedro Rosa, de Todobarro, quien compartió con nosotros la trayectoria de su empresa. Fue realmente interesante escuchar cómo se fue construyendo todo, pero aún más inspiradora fue su historia personal y la experiencia que trajo consigo.
Terminamos con un agradable cóctel y nos despedimos sintiéndonos llenos de energía, inspirados y agradecidos; no solo por lo que ocurrió ese día, sino por todo lo que está por venir.

